Catalunya

Tormenta sobre el naranjal

De Albert Rivera dirán que mató a Kennedy. Que no es Albert, sino Chiquetete. Que, como Luis Enrique, es hijo de Amunike. Que es un lagarto de V (cosa que ya se ha dicho). Que está liado con Chabelita. Y, que tuvo la culpa de la ruptura de la mejor pareja de cómicos patrios, Bertín y Paco Arévalo.  

El diario Púbico abrirá en portada con la exclusiva de que Ciudadanos se financia sus campañas electorales con la venta de ‘rebujito’ en las Tres Mil Viviendas. El diario.es, de Preescolarito,  publicará que “Un estudio psicológico revela que La Manada votaría a Ciudadanos”. La Sinrazón sacará a la luz unos documentos en los que se certifica que el líder de C’s pagó al dentista en negro por la última muela que le empastaron. Y, OkInda sacará a la luz un vídeo en el que Inés Arrimadas aparece robando un chicle en un quiosco de Jerez cuando tenía 9 años. Escándalos que obligaran a Ferreras, por orden de Soraya, a retomar los estimulantes para aguantar al volante las 24 horas de Le Mans. 

Digo esto porque se vienen elecciones, y el acoso y derribo al partido favorito en las encuestas, C’s, se va no a redoblar, sino a centuplicar. Las primeras, salvo que Mariano salga de la catalepsia y siempre que Su Peronísima (Carlos Mármol dixit) agite el abanico, serán las Andaluzas, en marzo de 2019. Las Catalanas ni las cuento, porque ya hay que llamarlas por su apellido: trimestrales. Luego, en mayo, vendrá la triada: Europeas, Municipales y Autonómicas. Y, cuando esa especie de berberecho que aparece en los mítines (Losantos dixit), el plasmarote (ídem) de Marianico el corto quiera, habrá Elecciones Generales.  

Resistan, no traguen: las invectivas y las inventivas vendrán por tierra mar y aire. Van a por Ciudadanos. Se avecina tormenta sobre el naranjal… Esperemos que cuando pase, el cultivo no haya quedado anegado, y el sol salga nuevo y naranja. 

Anuncios

¡Selu, fascista!

Me siento triste e indignado: a todos los carnavaleros de verdad se nos ha caído un mito.

Sepan ustedes que el Selu y su chirigota han actuado en el acto de cierre de campaña, a las elecciones catalanas, del partido político fascista Ciudadanos. Algo que no tiene defensa ninguna, por más que el autor justifique que lo hacen por motivos económicos (y no de afinidad ideológica) y recurra por Twitter a rastreros argumentos emocionales como que el componente de su agrupación Jose Mari le hace falta el dinerito para los reyes de su niña. O que también cantaron en su momento para Nuestro Partido, el único que defiende la democracia, Podemos. No hay justificación posible, Selu, no te lo perdonaremos jamás.

El carnaval de Cádiz siempre ha sido patrimonio de la izquierda, y es una alta traición que un carnavalero reconocido se venda a la extrema derecha. ¿Qué buen demócrata en su sano juicio no preferiría dejar a sus niños sin regalos de reyes antes que ponerle el culo a la oligarquía tirana del Ibex35 y del artículo 155? La coherencia debe estar por encima de todo, incluso hasta del pan de tus hijos. Si hay que pasar hambre, se pasa.

Y, es que, es una verdadera incoherencia que un supuesto defensor de la libertad de expresión como José Luis García Cossío (José Luis García Vendío, desde ahora) colabore en la recogida de votos con un partido tan reaccionario que defiende la muerte digna, el aborto regulado, la supresión de los privilegios carlistas, el matrimonio homosexual, la regulación de la prostitución o la legalización de la marihuana entre otros planteamientos propios del siglo XIX. Un partido heredero del franquismo (movimiento que silenció la voz del carnaval durante 40 años), cuyo líder Albert Rivera, un reconocido consumidor de cocaína, casi comparte apellido con el fundador del movimiento falangista José Antonio Primo de Rivera. Y cuya lideresa catalana, esa “mala puta” (Albà dixit) de Inés Arrimadas ¡es jerezana! ¿Desde cuándo uno de “Cadi Cadi” apoyando a alguien de Jerez?

Desde aquí, compañeras y compañeros, ciudadanas y ciudadanos de Cádiz, propongo un boicot a la chirigota del Selu. No comprad entradas para el día que actúe en el Concurso o fuera de él, abucheadles y escracheadles cada vez que los veáis por la calle. Decir NO al Selu es decir NO al fascismo, y, por tanto, decir SÍ a la democracia y a la libertad de expresión.

Firmado: un votante de Ciudadanos, hijo de una jerezana.